En España hay Compañías del Sector con importantes inversiones en I+D. Anualmente se ponen en el mercado multitud de productos nuevos o mejorados. Este compromiso con la innovación es esencial, no solo para mantener la competitividad sino, más importante aún, para mejorar las prestaciones, la seguridad y el impacto medioambiental de los productos.
Los consumidores esperan cada vez más eficacia en los productos, a la vez que una especialización más elevada. Esto obliga a los fabricantes a mantenerse en una actitud de mejora continua y de actualización de sus catálogos, así la vida máxima de un producto cosmético no suele superar los cinco años, puesto que se tienden a reformular cada año la cuarta parte de los productos que se fabrican.
La Industria Cosmética es un ejemplo positivo del papel que pueden desempeñar en el mundo de hoy la innovación y el desarrollo. El compromiso de la Industria cosmética con la ciencia y con la seguridad de los consumidores le ha permitido consolidarse y mantenerse en crecimiento estable.
Mantener este grado de innovación y desarrollo sólo es posible contando con un respaldo científico, capaz de incrementar la eficiencia de los ingredientes cosméticos y de sus fórmulas. Tras el lanzamiento de cada nuevo producto al mercado hay un largo recorrido de investigación, test y análisis de seguridad.