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El cabello es uno de los mayores exponentes del concepto de belleza. Al igual que la piel, refleja fielmente la evolución de nuestro organismo: los cambios hormonales, los periodos de estrés o el paso del tiempo.

  • ¿Para qué sirve el pelo?

    Parar evitar traumatismos y protegerte contra el frío, el agua y las radiaciones ultravioleta.

    El cuero cabelludo de un adulto tiene aproximadamente 150.000 pelos, que crecen diariamente alrededor de 0,45 mm en la mujer y 0,44 mm en el varón.

    El cabello, además, tiene un elevado peso psicológico ya que es fundamental en el desarrollo e identificación de nuestra imagen. Su longitud, color y peinado juegan un papel determinante en la imagen que transmites, pudiendo modificarse en función de cómo deseas que te vean. A diferencia de otros rasgos físicos, este cambio se puede llevar a cabo con relativa facilidad. Por ello, se desarrollan continuamente productos y técnicas destinadas a mejorar o cambiar su apariencia, que denominamos cosméticos capilares.

  • Los cosméticos capilares

    Son preparados destinados a entrar en contacto con el pelo y con el cuero cabelludo para limpiarlo, potenciar su belleza, modificar su apariencia o protegerlo. Se emplean para mejorar el aspecto del cabello y para recuperarlo en el caso de estar dañado. E incluso, en ocasiones, pueden convertirse en 'ayudantes' de los tratamientos médicos de las enfermedades capilares.

    Por este motivo, los dermatólogos deben conocer los principios de la cosmética capilar, la formulación, el empleo y los efectos secundarios de los diferentes productos. Y así establecer diagnósticos y tratamientos más adecuados en los casos de procesos patológicos del cabello y del cuero cabelludo.

    La estrecha colaboración entre los dermatólogos y la industria cosmética ha permitido desarrollar productos más eficientes y cómodos de utilizar a la hora de mantener, cuidar y recuperar el cabello.

  • Tipos de productos para el cuidado y la coloración

    Para el cuidado capilar: eliminan la suciedad y protegen tanto el cabello como el cuero cabelludo.

    • Los champús eliminan la suciedad del cabello y del cuero cabelludo. Existe una gran variedad clasificada según el tipo de pelo (graso, normal o seco) y el cuero cabelludo (sensible, con caspa, graso o seco).
    • Los acondicionadores y mascarillas están indicados para el cuidado del cabello, ya que permiten mantenerlo suave e hidratado durante más tiempo. Y aumentan la flexibilidad, brillo, manejabilidad y facilidad de peinado.
      • El acondicionador aporta suavidad y brillo al cabello, facilitando su peinado, neutralizando las cargas eléctricas y dejando el pelo con aspecto sano.
      • La mascarilla aporta hidratación y nutrición en profundidad al cabello, reparando el pelo dañado y protegiéndolo de agresiones externas.
    • Permanentes y desrizantes cambian la forma del cabello. Lo rizan o lo desrizan.
    • Los productos para facilitar el peinado ayudan en la definición, fijación y textura final del peinado. Incluyen geles, lociones de moldeado, cremas capilares y gominas o ceras de peinado.

    Para la coloración capilar: cambian el color del cabello (tintes capilares y decolorantes).

    Un tinte cosmético es una sustancia capaz de transformar el color natural del cabello de forma temporal o permanente, eliminando parte del tono existente y/o añadiendo uno nuevo. El 70% de las mujeres del mundo tiñen sus cabellos, al menos una vez en su vida, y muchas lo hacen con regularidad.

    Según su permanencia, los tintes capilares pueden clasificarse en:

    • Temporales, también conocidos como reflejos o aclarados de color. Suelen emplearse para añadir reflejos de color, eliminar la coloración amarillenta de las canas y cubrir pequeñas cantidades de las mismas (< 15%). Suele permanecer sobre el cabello una semana, eliminándose con facilidad con el champú.
    • Semipermanentes o coloración directa. Proporcionan una coloración al cabello que resiste entre seis y ocho lavados. Se caracterizan por ser de bajo peso molecular, lo que permite su difusión a las capas medias de la cutícula sin unirse con firmeza a la proteína del cabello.
    • Permanentes o de oxidación. Actúan gracias a la intervención de oxidantes, lo que da lugar a la formación de moléculas colorantes que se fijan en el cabello, permitiendo una larga duración del tinte. No se eliminan con el lavado. Su espectro de tonos es más amplio. Tienen mayor capacidad para cubrir las canas (hasta el 100%) y aclarar u oscurecer el color natural del cabello.
  • ¿Deberían preocuparme las alergias?

    A nivel europeo, la frecuencia de alergias severas a colorantes de cabello es muy pequeña; aproximadamente 3 personas por cada millón de consumidores. Pero sus efectos deben ser tenidos en cuenta. Siempre debemos estar atentos a estas reacciones severas que no podemos minimizar.

    Por este motivo, es importante leer con atención y seguir las instrucciones del fabricante, además de llevar a cabo el test de alergia cada vez que se use uno de estos productos. Y siempre que se sufre una reacción tras el uso de un tinte, se debe contactar con un médico.

    Sin embargo, no hay que alarmarse. Tal y como ocurre con el resto de cosméticos, las estrictas normas de seguridad de la Unión Europea introducen requisitos que garantizan la total seguridad para la salud humana de los tintes para el pelo.

  • ¿Puedo usar tintes de pelo estando embarazada o en periodo de lactancia?

    Cambiar el color del cabello durante el embarazo o el periodo de lactancia es totalmente seguro. Sin embargo, igual que cuando no se está en estos periodos, hay que leer y seguir las instrucciones del producto y realizar la prueba de alergia 48 horas antes de su uso.

 

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