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La etiqueta de un producto es uno de los instrumentos más valiosos para que los consumidores podamos saber qué hay en nuestros perfumes y cosméticos. Con un simple gesto como es leer la etiqueta podremos obtener mucha información. Por imperativo legal los ingredientes han de enumerarse en orden de mayor a menor concentración. Todos ellos son seguros y deben estar cubiertos por la legislación europea, así que conocer la composición de los diferentes productos nos garantiza el máximo nivel de confianza. No te olvides de leer la etiqueta para saber qué hay detrás de lo que consumimos.

¿Leer la etiqueta?

Los cosméticos están sujetos a la normativa europea que exige qué información debe estar impresa en la etiqueta y el envase para que el consumidor esté adecuadamente informado. Son siete elementos. El nombre y la dirección de la compañía para que el consumidor sepa quien es el responsable de poner ese producto en el mercado. Además del nombre del producto, debe constar la función, por ejemplo ‘Loción corporal’ y las precauciones de empleo, que es cualquier aviso sobre cómo usarlo de manera segura. El contenido y la lista de ingredientes garantizan la transparencia necesaria en cuanto a lo que lleva el producto. La fecha de caducidad o la duración tras la apertura es un dato al que hay que prestar atención. El número de lote permite la trazabilidad del producto garantizando su retirada en el caso hipotético de incidencia. 

La mayoría de los símbolos usados en cosmética y perfumería son iguales en toda Europa. Así, el consumidor puede identificarlos independientemente de dónde lo compre y del idioma en el que esté escrito.

 

Contenido neto

Este no es un símbolo específico para la cosmética, aunque la mayoría de los productos lo incluyen, no es obligatorio. El icono ‘e’ aparece si el producto se envasó siguiendo uno de los  sistemas de control estadístico existentes, el "sistema de rellenado medio", que está definido en la legislación.

Independientemente de este símbolo, el contenido neto corresponde a la cantidad de producto existente en el momento de su fabricación y se indica en número en gramos (g) o mililitros (ml) según sea sólido o líquido. Aunque es obligatorio por norma general, se puede prescindir de él cuando el contenido no alcanza los 5 g o 5 ml; en envases de un solo uso, o en muestras gratuitas.

Si los productos se venden como parte de una colección, también debe aparecer en el envase el número de elementos. Por ejemplo, 10 ampollas.

Ingredientes

Deben constar todos los ingredientes utilizados. La cosmética cuenta con un sistema de nomenclatura científica denominado Nomenclatura Internacional para Ingredientes Cosméticos o INCI, según el cual se usan los mismos nombres en todos los países europeos y en la mayoría de los del mundo. 

Los requisitos de la lista de ingredientes son:

  • Llevar el título ‘ingredients’
  • Estar ordenados por el peso de cada uno en el producto en orden de mayor a menor concentración.
  • Seguir el sistema INCI para nombrar los ingredientes.
  • Etiquetar como 'parfum' las mezclas de perfumes, exceptuando ciertos ingredientes aromáticos que también se denominan por su nombre INCI.
  • Denominar 'aroma' a los 'sabores', como, por ejemplo, los presentes en la pasta de dientes.
  • Usar para los colorantes el Índice de Colores o Número CI, un sistema de numeración internacional.
  • En las barras de labios, sombras y el maquillaje se muestran juntos y al final de la lista los colorantes cosméticos, precedidos por el símbolo ‘+/-‘, que significa ‘puede contener’.

Consumir preferentemente antes de...

Cualquier producto cosmético con una vida útil inferior a los 30 meses debe indicar en su envase una ‘fecha de consumo preferente’. Puede aparecer junto a un reloj de arena seguido de la fecha concreta o por la frase "utilizar preferentemente antes de" seguido de la fecha.

Para productos con una vida útil superior a los 30 meses se indica una ‘fecha de consumo una vez abierto’, que equivale al número de meses durante los que el producto permanece en buenas condiciones tras su apertura inicial. 

Un tarro abierto con el número de meses dentro o cerca es el símbolo empleado para representar esta fecha. Por ejemplo, 24 meses.

Algunos productos no están obligados a llevar estas fechas porque no se deterioran. Los aerosoles, que están sellados de manera muy efectiva, productos sin riesgo de contaminación o los paquetes o envases de un solo uso, por ejemplo.

 

Reciclaje

En Europa, todas las empresas están obligadas legalmente a reciclar y recuperar los embalajes de sus productos. En España, Ecoembes y Ecovidrio son las entidades sin ánimo de lucro constituidas para hacer posible que  los envases tengan una segunda vida. El símbolo del ‘punto verde’ es el que se utiliza normalmente e indica que el fabricante está cumpliendo con la ley de envases.

Información adicional

Encontraremos el símbolo de la "mano sobre el libro" cuando no hay suficiente espacio en el envase para incluir las advertencias, la lista de ingredientes o las instrucciones para el uso adecuado del producto. Este símbolo te indica que el fabricante ha incluido esta información dentro del envase o en el punto de venta donde esté disponible para el consumidor. Por ejemplo, en un folleto aparte.
 

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