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El cumplimiento del Reglamento Europeo de Productos Cosméticos garantiza que los productos cosméticos son seguros y eficaces. La prioridad de los fabricantes de cosméticos es lograr que el consumidor se sienta a gusto y feliz con sus cosméticos. Para ello, la industria cosmética invierte en innovación, lucha contra las falsificaciones y vela por la seguridad de sus productos, tanto de cara al consumidor como a la hora de conservarlos y almacenarlos. Y todo ello sin olvidar las regulaciones vigentes. 

  • Evaluando la seguridad

    Antes de ser puesto en el mercado, cualquier producto cosmético debe ser sometido a una exhaustiva evaluación de seguridad que garantiza que el producto es seguro para su uso por el consumidor. Esta evaluación la lleva a cabo un experto en toxicología aplicada a los productos cosméticos y conlleva un análisis, uno por uno, de todos los ingredientes que contiene la fórmula para comprobar que su uso en cosmética está autorizado y que son inocuos una vez mezclados en el producto. Se comprueba además la calidad microbiológica sometiendo el producto a condiciones extremas; la estabilidad del producto y sus características fisicoquímicas, solo y en combinación con el envase que lo contiene; su vida útil o fecha de uso preferente; se establecen las precauciones de empleo para un uso seguro. 

    En la evaluación de seguridad de un perfume se presta especial atención a la fragancia como un ingrediente más. Al ser esta una mezcla compleja, es difícil para el fabricante del producto cosmético llevar a cabo el análisis uno por uno de sus componente por lo cual se exige al proveedor que aporte un certificado de inocuidad que se denomina “IFRA” (International Fragrance Association). Este certificado garantiza que todos los componentes que se emplean en la mezcla cumplen no solo la normativa de la Unión Europea sino también el propio código interno de IFRA y sus estándares de conformidad que se actualizan periódicamente.

  • Fabricando productos seguros

    El proceso de fabricación de un producto cosmético es fundamental para asegurar su seguridad y calidad.

    La legislación europea de cosméticos exige que todos los productos cosméticos estén fabricados de acuerdo con la Normativa BPF Buenas Prácticas de Fabricación (GMP en inglés). La Norma internacional UNE-EN-ISO 22716 es una forma de demostrar el cumplimiento con las BPF.
    Las instalaciones que fabriquen cosméticos deben estar registradas ante la autoridad competente en cada país. En España, es competente la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que inspecciona las fábricas para garantizar que la norma se está cumpliendo.

  • Falsificaciones

    Como diferenciar un perfume verdadero de uno falso
    Clic para Zoom
    La falsificación
    de productos es un delito contra la propiedad industrial. Se define como un intento deliberado de engañar al consumidor copiando y poniendo a la venta bienes con formulaciones, envases y aspecto de marcas registradas. Las falsificaciones son copias ilegales de mala calidad que pueden afectar a la salud y la seguridad del consumidor.

    Los perfumes, como otros artículos de lujo, son uno de los productos más falsificados. Sin embargo, hoy en día, también se falsifican otros cosméticos y artículos de uso personal como las cremas, jabones o pastas de dientes. Más allá del perjuicio económico, la falsificación de productos cosméticos constituye un peligro para la salud pública. En los análisis realizados a perfumes y cosméticos falsos, se han encontrado sustancias ilegales que no pasarían los test de seguridad y que podrían amenazar la salud del consumidor.

  • Cosmética y alergias

    Los productos cosméticos están sujetos a una estricta legislación europea que garantiza que son seguros para la salud del consumidor.

    Sin embargo, prácticamente cualquier sustancia, natural o desarrollada por el hombre, posee el potencial de provocar una reacción alérgica a alguien en un momento determinado. Como ocurre con muchos alimentos, puede que ni sepamos que somos sensibles a ciertos tipos de ingredientes cosméticos hasta que probamos un producto y tenemos una reacción cutanea.

    “La gente puede ser alérgica incluso a los productos de uso más común. No significa que los ingredientes usados en ellos sean poco seguros; es la manera en la que el cuerpo reacciona a ellos y que es diferente según la persona”, Doctor Chris Flower, Director General de la CTPA, biólogo y toxicólogo.

    ¿Se usan ingredientes que se sabe que causan alergias en los cosméticos?

    Las sustancias que provocan reacciones alérgicas de manera generalizada no se usan en cosmética pero, cada persona es diferente y puede ser alérgica a sustancias que otros usan o consumen sin problema. No es posible evitar por completo las sustancias que puedan causar reacciones alérgicas poco comunes cuando se fabrican cosméticos, de la misma manera que no se pueden evitar todas los ingredientes o alimentos a los que alguien podría ser alérgico (esa lista incluiría frutos secos, huevos, trigo y harina, todas las galletas, pasteles, marisco, muchas frutas y los vegetales más comunes).

    Todos los productos cosméticos que se venden en la Unión Europea tienen que llevar la lista completa de ingredientes y usar la Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos, conocida como INCI. Esto ayuda a los usuarios a detectar los productos que contienen ingredientes a los que saben que son sensibles.

    ¿Qué significa ‘hipoalergénico’?

    Significa que ese producto tiene un reducido potencial de causar reacciones alérgicas. Implica que el fabricante ha puesto más énfasis en la selección de ingredientes y en las pruebas llevadas a cabo para reducir aún más la posibilidad de provocar reacciones adversas.

    ¿Qué debo hacer si tengo una reacción alérgica?

    Es conveniente Ante todo acudir al médico de cabecera o a un especialista que determinará si realmente se trata de una reacción alérgica. En ocasiones resultan ser irritaciones debidas a una especial sensibilidad de nuestra piel. Este tipo de reacciones suelen ser temporales y bastante suaves. Normalmente conllevan una leve rojez, picazón u otra incomodidad menor. 

    Sin embargo, es fundamental comunicarlo al fabricante (línea de atención al cliente o los números de información que aparezcan en el envase) para que sepa que alguien ha experimentado una reacción adversa a su producto. Y si la reacción persiste o vuelve o nos preocupa por cualquier motivo, consulte de nuevo a su médico.

  • Conserva tus productos cosméticos

    Los artículos de perfumería y cosmética pueden conservarse en perfecto estado durante un largo periodo de tiempo siempre que se almacenen de manera adecuada y no se sometan a temperaturas extremas. Para garantizar su buena conservación, se aconseja guardarlos en un lugar fresco y seco, apartado de la luz directa del sol y con la tapa bien cerrada. Por otro lado, para evitar su contaminación, deben usarse con las manos limpias y según que productos se desaconseja compartirlos con otras personas (lápices de labios, etc.).

    ¿Cuánto tiempo deberíamos conservar los productos?

    Los cosméticos suelen tener una vida útil de al menos 30 meses. De no ser así indican la fecha de uso preferentemente.
    Aun así, muchos consumidores quieren saber cuánto tiempo se puede usar un producto una vez abierto. 

    Para dar respuesta a esta necesidad, los fabricantes en colaboración con la Unión Europea crearon un símbolo que recomienda el tiempo que un producto puede seguir usándose una vez abierto. Este intervalo de tiempo se conoce como el ‘período de tiempo tras apertura’ (las siglas en inglés son PAO) y se expresa con un número y una M —el número de meses— dentro o junto a un símbolo de un bote abierto.

    ¿Cómo sabemos si es necesario tirar un producto?

    Una vez abiertos, los cosméticos están expuestos a la suciedad y microorganismos existentes en el aire, la piel o los accesorios que utilizamos (brochas, cepillos, etc.). Para evitar que estos microorganismos proliferen en el producto una vez abierto, se añaden conservantes.
    Por otro lado, si un producto no se guarda de la manera apropiada, puede estropearse antes de la fecha prevista. Con el almacenaje y un uso adecuado, los cosméticos permanecen en buenas condiciones durante el tiempo estipulado. Sin embargo, si un producto pierde el color o huele de manera extraña debe ser descartado.

    Trucos útiles para conservar tus cosméticos

    • Leer cuidadosamente las recomendaciones de uso.
    • Mantener el producto tapado si no se va a usar y no sobrepasar la fecha recomendada.
    • Evitar guardarlo cerca de la luz del sol o de fuentes de calor y escoger lugares frescos y secos.
    • Nunca diluir los productos o mezclarlos con otros, a no ser que así lo indiquen las instrucciones.
    • Aplicar los cosméticos con las manos limpias o con el aplicador recomendado y lavar con asiduidad los aplicadores.
    • Dejar secar los aplicadores antes de usarlos de nuevo.
    • Evitar el uso compartido de los cosméticos que entren en contacto directo con piel o mucosas (lapices de labios, sombras de ojos, perfiladores, desodorantes en barra, etc.).

 

Sala de Prensa