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Un componente esencial de la industria cosmética es su compromiso con el desarrollo sostenible. Alcanzar el equilibrio perfecto entre los aspectos medioambientales, sociales y económicos de todos los actores que conforman el sector de la perfumería y la cosmética es un proceso complejo. La sostenibilidad garantiza que las compañías de perfumes, cosméticos y productos de cuidado personal y la comunidad en la que están integradas tengas más oportunidades de futuro.

  • El compromiso europeo con la sostenibilidad

    Cosmetics Europe, la asociación europea de productos cosméticos y de cuidado personal, de la que forma parte Stanpa, ha elaborado la guía de las “Buenas prácticas sobre sostenibilidad para la industria cosmética”Stanpa apoya por completo los principios y objetivos recogidos en el documento. Así queda establecido en su declaración de intenciones: “Nuestra misión es apoyar el desarrollo de una industria innovadora, sostenible, competitiva y respetada en Europa".

    Entre nuestros objetivos:

    • Desarrollar un programa de formación para todos sus miembros y promover, así, la sostenibilidad en toda la industria y, en especial, en la pequeña y mediana empresa.
    • Apoyar el esfuerzo de la industria cosmética para minimizar su impacto medioambiental donde opera y vende sus productos.
    • Optimizar la obtención de materias primas para preservar la biodiversidad y respetar las comunidades locales.
    • Ofrecer a los consumidores productos seguros, que contribuyan a mejorar su bienestar.  
  • Los aspectos medioambientales

    El impacto medioambiental de los cosméticos y de su fabricación es una cuestión primordial que influye en su producción cada vez más. Uno de los objetivos principales de la industria cosmética es la búsqueda de técnicas de fabricación más eficientes que reduzcan emisiones y residuos. Y esta intención se extiende a todas las fases de la vida de un producto: desde la extracción de la materia prima para elaborarlo hasta cómo se usa y se desecha. 

    Los principios de la ‘Química Verde o Ecológica’ se aplican de manera creciente. El perfil medioambiental de los ingredientes y su extracción sostenible son consideraciones principales en la formulación de los productos. Y los aspectos medioambientales del proceso de envasado de un producto ya son parte esencial de las estrategias y planes de acción de la industria cosmética.

  • Los aspectos sociales

    Cada día 450 millones de europeos usan jabón, champú, acondicionadores de pelo, pastas de dientes, desodorantes, cremas de afeitar, productos de cuidado de la piel, perfumes, maquillajes… Estos productos no solo ayudan a la higiene personal y contribuyen a la mejora de la salud pública —una mejor higiene ayuda a reducir el impacto de las enfermedades—, sino que también mejoran la autoestima y la seguridad en uno mismo.

    Los españoles consumen una media de 136 euros al año en productos de perfumería, cosmética y cuidado personal de los cuales el cuidado de la piel ocupa el primer lugar con 37€, seguido de los productos de aseo (32€), cuidado del cabello (29€), perfumes (27€) y cosmética de color (11€).

    El sector apoya numerosas iniciativas sociales como, por ejemplo, la campaña Ponte guapa, te sentirás mejor”. Una iniciativa que ayuda a las mujeres a paliar, mediante el uso de cosméticos, los efectos secundarios visibles y emocionales del tratamiento contra el cáncer.

    Además, la industria cosmética europea es líder mundial del desarrollo de metodologías alternativas a las pruebas en animales. En línea con las iniciativas de Cosmetics Europe, Stanpa, busca el reconocimiento de esos métodos alternativos también por gobiernos no europeos.

    Sin olvidar que la perfumería y la cosmética crea empleo, ya sea directa o indirectamente.

  • Los aspectos económicos

    La industria cosmética española no es partidaria de políticas efímeras. Nuestra industria da trabajo de forma directa a más de 35.000 personas, e indirecta a más de 200.000 trabajadores repartidos entre 15.000 perfumerías, 40.000 peluquerías, y 22.000 centros de estética fundamentalmente. Además, es uno de los mayores exportadores de cosméticos del mundo, contribuyendo de manera significativa al crecimiento económico en España.

    Nuestra reputación se erige sobre la seguridad, investigación, desarrollo e innovación, produciendo constantemente nuevos y mejorados productos que sirven de manera eficiente a las necesidades y expectativas, cada vez más exigentes, del consumidor. 

    Las empresas se toman cada vez más en serio sus responsabilidades sociales, buscando hacer una contribución positiva a las comunidades donde se fabrican o venden sus productos. Los mercados emergentes se han visto afectados en positivo por un crecimiento del empleo allí donde la industria se instala. Y las comunidades locales se benefician de los recursos generados tanto por la producción como por la extracción sostenible de las materias primas.

 

Sala de Prensa