Cuidado de los niños

La piel del niño tiene características distintas de la del adulto y debe cuidarse de un modo especial, empleando productos diseñados específicamente para la piel infantil.

Por esta razón, los fabricantes de cosméticos tienen en cuenta estas diferencias a la hora de formular y evaluar cosméticos específicos para esta población: utilizan limpiadores más suaves, niveles de fragancia más bajos y controlan con especial atención el pH para asegurarse de la compatibilidad con la piel de los más pequeños.

La piel de un niño es entre un 20% y 30% más delgada, lo que implica que la pérdida de calor y agua es mucho mayor que en una piel adulta.

Todos los productos cosméticos, incluidos los cosméticos infantiles, antes de su puesta en el mercado, son sometidos a una exhaustiva evaluación de seguridad que garantice que el producto es seguro para su uso por el consumidor.